Al Póquer se juega con una baraja de 52 cartas que tienen los siguientes valores (de menor a mayor): 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, J, Q, K y A; y existen cuatro palos: trébol, corazones, picas y diamantes, ninguno vale más que otro.
Las manos de Póquer son las diferentes combinaciones de cartas que los jugadores pueden construir en cada ronda de apuestas dentro de una partida. Tendrá más posibilidades de ganar, el jugador que posea una mano con más valor frente a la de los demás. Este valor en las combinaciones de cartas en el Póquer vale para cualquiera de las variantes de Póquer.
Cada mano está compuesta por cinco cartas, el orden en que estas se reparten no influye. La clasificación de las manos de Póquer divide las combinaciones en distintas categorías como ser escalera, color, trío, doble pareja y bicicleta, entre otras. El ganador será aquel que alcance la combinación con más valor. Las manos de Póquer primero se evalúan por categoría y luego en forma individual, lo que significa que la mano mínima en determinada categoría vence todas las manos de todas las categorías inferiores.
Las manos de Póquer, desde la de valor más alto hasta el más abajo, son las siguientes:
Conociendo las manos del Póquer y sus valores correspondientes en el momento de realizar las apuestas, el jugador, ya con más experiencia, suele practicar y desplegar determinados trucos y estrategias de Póquer, que le permitirán mejorar su juego y lograr las mejores combinaciones que lo conduzcan a la victoria.